La Célula Parlamentaria Aprista presentó ayer un proyecto de ley para reemplazar al Consejo Superior de Contrataciones y Adquisiciones del Estado (Consucode) por una nueva institución que tenga el encargo no solo de supervisar las compras estatales, sino también de realizarlas.
El congresista Javier Velásquez Quesquén informó que su bancada pretende crear el Instituto de Contrataciones Públicas.
"Este instituto reemplazaría al Consucode, se convertiría en un sistema único de contrataciones públicas, promoverá todas las compras aplicando mecanismos modernos que generarían un gran ahorro al Estado, a diferencia del Consucode, que solo resuelve diferendos", indicó.
La nueva entidad fijaría una política de competencia legal, igualitaria y abierta entre los proveedores o postores, con la finalidad de que las propuestas económicas que se formulen sean las mejores y además cumplan los requisitos técnicos de calidad.
"La iniciativa legislativa busca poner un equilibrio entre la agilización de los procesos y un marco normativo que impida los actos irregulares", explicó.
El Instituto de Contrataciones Públicas funcionaría como un organismo público descentralizado del Ministerio de Economía y Finanzas, y contaría con plena autonomía.
Según Velásquez, ese organismo se encargará--entre otras cosas-- de estandarizar los productos no comunes, con lo cual se evitará la formación de los llamados comités especiales, que suelen crearse para cada proceso de licitación. De esta forma se va a ahorrar tiempo y dinero.
La fiscalización mejoraría, pues todos los procesos se concentrarán en una sola entidad "transparente, con miembros elegidos técnicamente, como sucede con los organismos supervisores de servicios públicos. En manos de un pequeño grupo de técnicos se colocarán las compras de todos los sectores", indicó.
Precisó que las autoridades sectoriales solo harían el requerimiento y el pago por los bienes que compren.
El congresista Javier Velásquez Quesquén informó que su bancada pretende crear el Instituto de Contrataciones Públicas.
"Este instituto reemplazaría al Consucode, se convertiría en un sistema único de contrataciones públicas, promoverá todas las compras aplicando mecanismos modernos que generarían un gran ahorro al Estado, a diferencia del Consucode, que solo resuelve diferendos", indicó.
La nueva entidad fijaría una política de competencia legal, igualitaria y abierta entre los proveedores o postores, con la finalidad de que las propuestas económicas que se formulen sean las mejores y además cumplan los requisitos técnicos de calidad.
"La iniciativa legislativa busca poner un equilibrio entre la agilización de los procesos y un marco normativo que impida los actos irregulares", explicó.
El Instituto de Contrataciones Públicas funcionaría como un organismo público descentralizado del Ministerio de Economía y Finanzas, y contaría con plena autonomía.
Según Velásquez, ese organismo se encargará--entre otras cosas-- de estandarizar los productos no comunes, con lo cual se evitará la formación de los llamados comités especiales, que suelen crearse para cada proceso de licitación. De esta forma se va a ahorrar tiempo y dinero.
La fiscalización mejoraría, pues todos los procesos se concentrarán en una sola entidad "transparente, con miembros elegidos técnicamente, como sucede con los organismos supervisores de servicios públicos. En manos de un pequeño grupo de técnicos se colocarán las compras de todos los sectores", indicó.
Precisó que las autoridades sectoriales solo harían el requerimiento y el pago por los bienes que compren.










