Con la mejora en los ingresos de la población, los dueños de los vehículos están haciendo mayores inversiones en repuestos, dejando de lado aquellos de procedencia dudosa, lo que está incidiendo en un crecimiento importante para el sector de auto- partes.
El gerente comercial de Autorex, Wilhelm Pezet, señaló que durante el último año se importaron autopartes y accesorios por US$ 300 millones lo que redundó en ventas para los distribuidores por US$ 500 millones, lo que abre una perspectiva positiva para
presente ejercicio al estimarse un incremento del 10%.
Se estima que actualmente los dueños de vehículos realizan un gasto anual de alrededor US$ 350 en el mantenimiento de sus vehículos, teniendo en cuenta que el parque automotor tiene una antigüedad promedio de entre 15 y 19 años, que se eleva en el caso de los vehículos pesados donde se puede llegar hasta los 25 años.
“Crecemos a niveles muy bajos, pues por ejemplo en Ecuador se vende el triple de autos nuevos en comparación con Perú desde hace vanos años”, anotó.
Dicha situación ha comenzado a variar en la medida que el poder adquisitivo está aumentando, ya que se aprecia la necesidad de que los usuarios accedan a reparar sus vehículos con mayor frecuencia y con la periodicidad debida, favoreciendo la demanda del sector.
Asimismo, los avances en el sector automotor han hecho que evolucionen los talleres, los cuales han invertido más en equipos de diagnóstico porque los autos tienen una tecnología moderna y complicada, por lo que se están usando equipos de mayor precisión y se han visto forzados a contar con estos equipamientos para atender estos autos e incluso ya están buscando alternativas para el uso del gas natural.
En contra
El ejecutivo sostuvo que un factor negativo para los distribuidores es la ausencia de estadísticas exactas de la antigüedad de los vehículos que les permita prever qué artículos importar; así como la falta de revisiones técnicas.
Gracias a las medidas impuestas desde hace algunos años que prohíben la importación de repuestos usados se han reducido en gran medida los volúmenes, pero aún persisten algunos vendedores que ofrecen estos productos lo que pone en riesgo la vida de los pasajeros, además de contarse con una sobreoferta de transporte público, acotó.
El gerente comercial de Autorex, Wilhelm Pezet, señaló que durante el último año se importaron autopartes y accesorios por US$ 300 millones lo que redundó en ventas para los distribuidores por US$ 500 millones, lo que abre una perspectiva positiva para
presente ejercicio al estimarse un incremento del 10%.
Se estima que actualmente los dueños de vehículos realizan un gasto anual de alrededor US$ 350 en el mantenimiento de sus vehículos, teniendo en cuenta que el parque automotor tiene una antigüedad promedio de entre 15 y 19 años, que se eleva en el caso de los vehículos pesados donde se puede llegar hasta los 25 años.
“Crecemos a niveles muy bajos, pues por ejemplo en Ecuador se vende el triple de autos nuevos en comparación con Perú desde hace vanos años”, anotó.
Dicha situación ha comenzado a variar en la medida que el poder adquisitivo está aumentando, ya que se aprecia la necesidad de que los usuarios accedan a reparar sus vehículos con mayor frecuencia y con la periodicidad debida, favoreciendo la demanda del sector.
Asimismo, los avances en el sector automotor han hecho que evolucionen los talleres, los cuales han invertido más en equipos de diagnóstico porque los autos tienen una tecnología moderna y complicada, por lo que se están usando equipos de mayor precisión y se han visto forzados a contar con estos equipamientos para atender estos autos e incluso ya están buscando alternativas para el uso del gas natural.
En contra
El ejecutivo sostuvo que un factor negativo para los distribuidores es la ausencia de estadísticas exactas de la antigüedad de los vehículos que les permita prever qué artículos importar; así como la falta de revisiones técnicas.
Gracias a las medidas impuestas desde hace algunos años que prohíben la importación de repuestos usados se han reducido en gran medida los volúmenes, pero aún persisten algunos vendedores que ofrecen estos productos lo que pone en riesgo la vida de los pasajeros, además de contarse con una sobreoferta de transporte público, acotó.









