El Gobierno conversará con las autoridades chinas para reducir el impacto negativo en la producción local y en el empleo causado por el incremento de las importaciones de ropa procedente del país asiático.
El ministro de la Producción, David Lemor, informó ayer que la compra de confecciones desde China aumentó en 300% en el primer trimestre del año y que los precios de estos productos se redujeron en 49%. "Eso significa que se importa más por menos. Esto obviamente pone en riesgo a la industria nacional, pero también hay que tomar en cuenta que el mercado interno ha crecido", explicó.
Ante esta situación, el ministro adelantó que se realizarán conversaciones con las autoridades de ese país para reducir los impactos negativos que pudieran tener las masivas importaciones asiáticas en el sector de confecciones.
El funcionario aseguró que el volumen de mercadería ingresada se encuentra en los mismos niveles del año 2003, cuando se aplicaron las salvaguardas que permitieron la recuperación de la industria nacional. Luego, aclaró que no es partidario de aplicar nuevamente estas protecciones sino de dialogar con China para acordar una limitación de sus importaciones a cambio de considerar a ese país como una economía de mercado.
"Los afectados pueden acudir a las instancias correspondientes (Indecopi) para pedir un estudio con el fin de decidir si se aplican o no salvaguardas. Pero, antes de eso, esperaría llegar a un acuerdo con China", argumentó.
VUELVEN A LA CARGA. Mientras tanto, la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) no descartó presentar una denuncia formal ante el Indecopi por el daño en la producción local, afirmó el presidente del Comité de Confecciones de dicho gremio, Felipe James.
"Las más perjudicadas son las micro y pequeñas empresas que abastecen el mercado interno, pues no pueden competir con las prendas que vienen de Asia. Varias de estas compañías ya han cerrado, perdiéndose cientos de puestos de trabajo", advirtió.
Por su parte, el presidente de la Coordinadora de Empresarios de Gamarra, Diógenes Alva, responsabilizó al ministro de la Producción por esta situación pues, a pesar de las múltiples conversaciones que han tenido sobre el tema, no se han tomado medidas.
Afirmó que la única solución son las salvaguardas o el incremento de aranceles entre 800% y 1,000%, como han hecho otros países. Recordó que en algún momento conversaron con los ejecutivos de las tiendas por departamentos (mayores importadores de estos productos), quienes les prometieron que apoyarían la producción local. "Al parecer, solo se han burlado de nosotros", anotó.
El ministro de la Producción, David Lemor, informó ayer que la compra de confecciones desde China aumentó en 300% en el primer trimestre del año y que los precios de estos productos se redujeron en 49%. "Eso significa que se importa más por menos. Esto obviamente pone en riesgo a la industria nacional, pero también hay que tomar en cuenta que el mercado interno ha crecido", explicó.
Ante esta situación, el ministro adelantó que se realizarán conversaciones con las autoridades de ese país para reducir los impactos negativos que pudieran tener las masivas importaciones asiáticas en el sector de confecciones.
El funcionario aseguró que el volumen de mercadería ingresada se encuentra en los mismos niveles del año 2003, cuando se aplicaron las salvaguardas que permitieron la recuperación de la industria nacional. Luego, aclaró que no es partidario de aplicar nuevamente estas protecciones sino de dialogar con China para acordar una limitación de sus importaciones a cambio de considerar a ese país como una economía de mercado.
"Los afectados pueden acudir a las instancias correspondientes (Indecopi) para pedir un estudio con el fin de decidir si se aplican o no salvaguardas. Pero, antes de eso, esperaría llegar a un acuerdo con China", argumentó.
VUELVEN A LA CARGA. Mientras tanto, la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) no descartó presentar una denuncia formal ante el Indecopi por el daño en la producción local, afirmó el presidente del Comité de Confecciones de dicho gremio, Felipe James.
"Las más perjudicadas son las micro y pequeñas empresas que abastecen el mercado interno, pues no pueden competir con las prendas que vienen de Asia. Varias de estas compañías ya han cerrado, perdiéndose cientos de puestos de trabajo", advirtió.
Por su parte, el presidente de la Coordinadora de Empresarios de Gamarra, Diógenes Alva, responsabilizó al ministro de la Producción por esta situación pues, a pesar de las múltiples conversaciones que han tenido sobre el tema, no se han tomado medidas.
Afirmó que la única solución son las salvaguardas o el incremento de aranceles entre 800% y 1,000%, como han hecho otros países. Recordó que en algún momento conversaron con los ejecutivos de las tiendas por departamentos (mayores importadores de estos productos), quienes les prometieron que apoyarían la producción local. "Al parecer, solo se han burlado de nosotros", anotó.









