Si su empresa realiza actualmente su declaración de tributos a la Sunat a través del programa de declaración telemática (PDT), la aplicación del sistema de planillas electrónicas a partir de agosto no debería sorprenderlo.
Se trata, en general, de similar soporte técnico y parte de la información solicitada es la misma. La diferencia está en que por el sistema de planillas electrónicas, la información que envíe al ente recaudador tendrá mucho mayor detalle sobre contratación de personal, estructuras de remuneraciones y planillas, sindicalización, etc. Es decir, todo lo que concierne al régimen laboral de la actividad empresarial privada.
¿Por qué? Porque la planilla electrónica es un sistema creado por el Ministerio de Trabajo para obtener información más precisa sobre empleo y seguridad social. Sin embargo, no cuenta con el soporte técnico ni con la experiencia para llevarlo a la práctica, como sí tiene la Sunat. Por lo mismo, el Ministerio de Trabajo derivó la recepción de la información al ente recaudador.
A octubre del 2004 unos 87.000 empleadores declararon a la Sunat a través del PDT, de los cuales el 94% tiene el soporte técnico instalado. Y se trata de empleadores con más de tres trabajadores.
Para la aplicación de las planillas, el Ministerio de Trabajo vienen implementando los formularios generales, en coordinación con la Sunat. Cuando estén listos, serán publicados en el portal de dicho ministerio precisando la fecha de inicio del sistema. La información se actualizará cada mes y será obligatoria para empleadores con más de tres trabajadores, con la excepción de empleados del hogar.
"Definitivamente, el ministerio y Sunat tendrán mucho mayor información sobre estructuras remunerativas o no remunerativas, modalidades de contrato, services, etc., lo que va a mejorar su capacidad de fiscalización", indicó Germán Lora, laboralista del Estudio Payet.
Según Lora, un sistema operativo de planillas electrónicas será fundamental para las inspecciones de trabajo, las que podrán tener planes anualizados y con una ventaja fundamental: el inspector no irá a recoger información, sino a verificar la que ya existe. "Además, la propia Sunat tendría la capacidad para la revisión de temas de quinta categoría, algo que hace mucho tiempo no se hace", señala el especialista.
Pero el régimen también tiene limitaciones. El laboralista Julio Gamero indicó que "efectivamente, habrá un mejor seguimiento sobre las obligaciones del empleador, pero siempre nos estaremos refiriendo a los empleadores formales". Esto significa que el control será mayor en las empresas que ya cumplen con buena parte de sus deberes, pero el sistema, de por sí, no alienta la formalización.
Como ejemplo del problema de la informalidad, Gamero recordó que según la ley de pequeñas empresas y microempresas (MYPE), se conceden facilidades para la generación de planillas formales. "Sin embargo, hasta el momento solo unas 6.100 empresas de este tamaño se han acogido a este régimen. Es nuestra realidad económica", explicó.
Para el laboralista Jorge Toyama, debería ser una tarea del Estado el fiscalizar la formalización de las empresas, para llegar a un solo sistema integrado de información, uniendo el PDT y las planillas electrónicas.
"A partir de agosto se pretende que haya un medio de información laboral y otro tributario, cuando en realidad debería haber un solo documento", indica.
Sin embargo, el sistema actual de inspección del trabajo tiene serias limitaciones: solo hay 133 inspectores en Lima y en muchos casos deben salir a las provincias en donde no hay personal.
Otro problema, indica Germán Lora, es la forma en que se permitirá acceder al soporte técnico al 6% de empleadores formales que siguen utilizando planillas físicas. "La norma no incluye períodos de gracia", indica. Aunque no está confirmado oficialmente, la Sunat y el Ministerio de Trabajo estarían trabajando un esquema para permitir un plazo de adecuación de tres o cuatro meses, a partir de agosto, para las empresas señaladas.
Se trata, en general, de similar soporte técnico y parte de la información solicitada es la misma. La diferencia está en que por el sistema de planillas electrónicas, la información que envíe al ente recaudador tendrá mucho mayor detalle sobre contratación de personal, estructuras de remuneraciones y planillas, sindicalización, etc. Es decir, todo lo que concierne al régimen laboral de la actividad empresarial privada.
¿Por qué? Porque la planilla electrónica es un sistema creado por el Ministerio de Trabajo para obtener información más precisa sobre empleo y seguridad social. Sin embargo, no cuenta con el soporte técnico ni con la experiencia para llevarlo a la práctica, como sí tiene la Sunat. Por lo mismo, el Ministerio de Trabajo derivó la recepción de la información al ente recaudador.
A octubre del 2004 unos 87.000 empleadores declararon a la Sunat a través del PDT, de los cuales el 94% tiene el soporte técnico instalado. Y se trata de empleadores con más de tres trabajadores.
Para la aplicación de las planillas, el Ministerio de Trabajo vienen implementando los formularios generales, en coordinación con la Sunat. Cuando estén listos, serán publicados en el portal de dicho ministerio precisando la fecha de inicio del sistema. La información se actualizará cada mes y será obligatoria para empleadores con más de tres trabajadores, con la excepción de empleados del hogar.
"Definitivamente, el ministerio y Sunat tendrán mucho mayor información sobre estructuras remunerativas o no remunerativas, modalidades de contrato, services, etc., lo que va a mejorar su capacidad de fiscalización", indicó Germán Lora, laboralista del Estudio Payet.
Según Lora, un sistema operativo de planillas electrónicas será fundamental para las inspecciones de trabajo, las que podrán tener planes anualizados y con una ventaja fundamental: el inspector no irá a recoger información, sino a verificar la que ya existe. "Además, la propia Sunat tendría la capacidad para la revisión de temas de quinta categoría, algo que hace mucho tiempo no se hace", señala el especialista.
Pero el régimen también tiene limitaciones. El laboralista Julio Gamero indicó que "efectivamente, habrá un mejor seguimiento sobre las obligaciones del empleador, pero siempre nos estaremos refiriendo a los empleadores formales". Esto significa que el control será mayor en las empresas que ya cumplen con buena parte de sus deberes, pero el sistema, de por sí, no alienta la formalización.
Como ejemplo del problema de la informalidad, Gamero recordó que según la ley de pequeñas empresas y microempresas (MYPE), se conceden facilidades para la generación de planillas formales. "Sin embargo, hasta el momento solo unas 6.100 empresas de este tamaño se han acogido a este régimen. Es nuestra realidad económica", explicó.
Para el laboralista Jorge Toyama, debería ser una tarea del Estado el fiscalizar la formalización de las empresas, para llegar a un solo sistema integrado de información, uniendo el PDT y las planillas electrónicas.
"A partir de agosto se pretende que haya un medio de información laboral y otro tributario, cuando en realidad debería haber un solo documento", indica.
Sin embargo, el sistema actual de inspección del trabajo tiene serias limitaciones: solo hay 133 inspectores en Lima y en muchos casos deben salir a las provincias en donde no hay personal.
Otro problema, indica Germán Lora, es la forma en que se permitirá acceder al soporte técnico al 6% de empleadores formales que siguen utilizando planillas físicas. "La norma no incluye períodos de gracia", indica. Aunque no está confirmado oficialmente, la Sunat y el Ministerio de Trabajo estarían trabajando un esquema para permitir un plazo de adecuación de tres o cuatro meses, a partir de agosto, para las empresas señaladas.









