A 3,200 metros de altura sobre el nivel del mar, a los agricultores de Ataura, pequeño poblado ubicado en el Valle del Mantaro, Jauja (Junín), la vida les ha cambiado, pues ya dejaron atrás aquellos períodos de angustia cuando los precios de su único cultivo de subsistencia, la papa, llegaban a niveles ínfimos, 10 centavos de nuevo sol por kilogramo, valor que no alcanzaba a cubrir ni el costo de la producción. Hoy la realidad es otra, están más confiados y optimistas, desde que tomaron la decisión de apostar por el cultivo de alcachofa, que producen en pequeñas parcelas, logrando precios de 1.20 nuevos soles por kilogramo.
Además ya no están solos. Con el apoyo de la empresa privada, estos campesinos de la Sierra se están integrando en forma sostenida el llamado "boom exportador agrícola" que antes era exclusivo de la zona costera.
Y con buenos resultados, a juzgar por las primeras cifras que exhiben las cosechas de alcachofas. Los expertos señalan que el producto es de mejor calidad, tiene mejor sabor y más fibra que el producido en la costa. Esos fueron los factores que impulsaron a la empresa agroindustrial Talsa, perteneciente al grupo trujillano Rocío, a invertir más de 300 mil dólares en la construcción de una moderna planta procesadora en Jauja, equipada con modernas maquinarias, capaces de procesar conservas, con los más altos estándares de calidad.
En Jauja, Talsa optó por salir a convencer a los reticentes campesinos a dejar los milenarios cultivos de la papa, y otros productos de pan llevar por este nuevo sembrío que les otorga más rentabilidad anual que ningún otro.
"Al principio fue difícil convencerlos porque ellos fueron engañados por acopiadores o intermediarios que les pagaban precios miserables por sus cultivos", reveló Hubert Castillo, gerente de Operaciones de Talsa. Desde mayo de 2004 en que se instaló la procesadora, han logrado reunir a campesinos que poseen en conjunto 300 hectáreas de alcachofas. La empresa les proporciona las semillas, pesticidas y fertilizantes a interés cero con la finalidad de ganar la confianza de los agricultores. En los próximos dos años, estiman alcanzar las mil hectáreas sembradas con este producto. Pero allí no queda todo. Talsa se alista a tecnificar los sembríos con el sistema de riego por goteo, pozos subterráneos y construcción de canales. Entre los planes de Talsa también se encuentra el cultivo de colantao, habas baby y una procesadora de productos lácteos.
Los precios que paga la empresa, han motivado que varias asociaciones de campesinos la busquen. "Nosotros los evaluamos y luego comenzamos a negociar los precios y también el apoyo financiero, que a veces llega hasta el 60 por ciento de los costos operativos de la campaña", indicó Castillo.
El viernes último, el jefe del Gabinete Ministerial, Pedro Pablo Kuczynsky, visitó esta planta en Jauja y se mostró sorprendido por las modernas instalaciones y las buenas relaciones comunitarias que ha logrado establecer la empresa en su entorno. "Ha llegado la hora en que la Sierra se integre a la cadena exportadora agrícola y es la empresa privada nacional la que está dando los primeros pasos en este sentido", dijo Kuczynsky.
En la zona se encuentran tres plantas procesadoras de alcachofas que están logrando la modernización de los campos de cultivo, el cambio de actitud de los agricultores y elevando al calidad de vida de la población.
Además ya no están solos. Con el apoyo de la empresa privada, estos campesinos de la Sierra se están integrando en forma sostenida el llamado "boom exportador agrícola" que antes era exclusivo de la zona costera.
Y con buenos resultados, a juzgar por las primeras cifras que exhiben las cosechas de alcachofas. Los expertos señalan que el producto es de mejor calidad, tiene mejor sabor y más fibra que el producido en la costa. Esos fueron los factores que impulsaron a la empresa agroindustrial Talsa, perteneciente al grupo trujillano Rocío, a invertir más de 300 mil dólares en la construcción de una moderna planta procesadora en Jauja, equipada con modernas maquinarias, capaces de procesar conservas, con los más altos estándares de calidad.
En Jauja, Talsa optó por salir a convencer a los reticentes campesinos a dejar los milenarios cultivos de la papa, y otros productos de pan llevar por este nuevo sembrío que les otorga más rentabilidad anual que ningún otro.
"Al principio fue difícil convencerlos porque ellos fueron engañados por acopiadores o intermediarios que les pagaban precios miserables por sus cultivos", reveló Hubert Castillo, gerente de Operaciones de Talsa. Desde mayo de 2004 en que se instaló la procesadora, han logrado reunir a campesinos que poseen en conjunto 300 hectáreas de alcachofas. La empresa les proporciona las semillas, pesticidas y fertilizantes a interés cero con la finalidad de ganar la confianza de los agricultores. En los próximos dos años, estiman alcanzar las mil hectáreas sembradas con este producto. Pero allí no queda todo. Talsa se alista a tecnificar los sembríos con el sistema de riego por goteo, pozos subterráneos y construcción de canales. Entre los planes de Talsa también se encuentra el cultivo de colantao, habas baby y una procesadora de productos lácteos.
Los precios que paga la empresa, han motivado que varias asociaciones de campesinos la busquen. "Nosotros los evaluamos y luego comenzamos a negociar los precios y también el apoyo financiero, que a veces llega hasta el 60 por ciento de los costos operativos de la campaña", indicó Castillo.
El viernes último, el jefe del Gabinete Ministerial, Pedro Pablo Kuczynsky, visitó esta planta en Jauja y se mostró sorprendido por las modernas instalaciones y las buenas relaciones comunitarias que ha logrado establecer la empresa en su entorno. "Ha llegado la hora en que la Sierra se integre a la cadena exportadora agrícola y es la empresa privada nacional la que está dando los primeros pasos en este sentido", dijo Kuczynsky.
En la zona se encuentran tres plantas procesadoras de alcachofas que están logrando la modernización de los campos de cultivo, el cambio de actitud de los agricultores y elevando al calidad de vida de la población.









