Esta semana llegó al Perú el presidente ejecutivo de Tara Jewels Group, primera compañía exportadora de joyas de la India. ¿Su objetivo? Instalar una planta joyera en el país
El Perú es el segundo productor de plata y el cuarto de oro en el mundo. Sin embargo, casi el 100% de esta producción se va en lingotes al exterior. Y es que la industria de la joyería peruana, además de carecer de la tecnología necesaria para producir joyas de calidad internacional, adolece de una legislación adecuada que permita a las medianas empresas comprar el oro y la plata que extraen las mineras. ¿La razón? El sistema SWAP, creado por el Gobierno para adquirir oro y plata a las mineras, tiene una valla muy alta que solo pueden saltar cinco empresas, obligando a las pequeñas y medianas a comprar la materia prima en los lavaderos de oro o en minas pequeñas. ¿El resultado? Joyas con una calidad que difícilmente pasarían los controles de calidad internacionales.
En medio de su pesar por la situación, y luego de mucho buscar, hace aproximadamente un año, Marco Puicán, gerente general de Platinium Trading, empresa mediana del sector joyero, contactó a Rajeev Sheth, un próspero empresario indio dueño de Tara Jewels Group, la empresa líder en la India en lo que a producción y exportación de joyas se refiere, y acordaron formar un 'join venture' para desarrollar la industria joyera en el Perú. Esta semana, Sheth estuvo en Lima y aqui su entrevista:
La industria joyera peruana es muy incipiente, situación muy parecida a la de la India hace 20 años.
Gracias a un trabajo conjunto entre el Gobierno indio y las empresas privadas. Hace 20 años solo 23 personas podían comprar oro, transformarlo en joyas y venderlo en la India. ¡La India es el mayor consumidor de oro en el mundo y aun así solo había 23 personas que lo podían vender! Así que en 1989 me acerqué al Gobierno y les pregunté si querían que la industria del oro creciera. Les dije:"Tienen que permitir que todos puedan producir y vender joyas en la India". Para ello se tenían que eliminar los impuestos para que los empresarios pudieran importar la maquinaria necesaria para ese fin, los cuales oscilaban entre 60% y 80%. Asimismo, se debían eliminar los impuestos de importación de joyería. El Gobierno hizo todo esto y así la India pudo aumentar su exportación de cero a US$2.800 millones anuales.
¿Cómo nace el interés de venir al Perú?
Marco Puicán me explicó la situación del mercado peruano, que es muy similar a la de la India de hace veinte años, y decidí apostar por el Perú, que es un mercado prácticamente virgen en lo que a joyería se refiere.
¿Conoce los problemas que aquejan a las pequeñas y medianas empresas en el Perú?
Estoy al tanto. Ustedes han firmado un tratado de libre comercio (TLC) con Tailandia y viene otro con Estados Unidos. Si la industria local no crece y se fortalece, morirá indefectiblemente, pues el Perú solo importaría joyas. Por eso tienen que desarrollar su industria joyera, y nosotros estamos dispuestos a contribuir a ello.
¿Cómo piensan hacerlo?
Se lo voy a explicar con un ejemplo. Hace 20 años para la India existían solo dos importadoras de automóviles. El carro más barato en el mercado costaba unos US$ 10.000. La automotriz japonesa Suzuki se acercó al Gobierno indio y le dijo que podía abastecer a la población con autos de US$ 2.000. Crearon un 'join venture' con el Gobierno indio por un período de cinco años. En el primer año exportarían los carros desde el Japón hacia la India, pero durante los años siguientes llevarían toda la tecnología en cuestión de producción a la India y al final de ese tiempo todos los autos se producirían en mi país, y así fue. Eso es lo que queremos hacer aquí. Nuestra propuesta será similar y esperamos que el Gobierno la acepte. Traeremos tecnología para desarrollar la industria joyera en el Perú y al cabo de cinco años convertiremos a este país en exportador de joyas de primerísima calidad para la región y la India.
Eso implica construir una planta aquí.
Así es. Gracias a la asociación con Platinuim Trading, implementaremos una planta en Lima, la cual empezará a producir en enero del 2006. Esta demandará una inversión de US$ 250.000 en un inicio y dará trabajo a 15 personas. Traeremos diez joyeros indios para que capaciten al personal peruano. La idea es que el 80% de la producción se realice en el Perú y el otro 20% en la India. Al cabo de cinco años invertiremos en total unos US$12 millones y todo se producirá aquí, dando de esta manera trabajo a unas 300 personas.
¿Ya han presentado su propuesta a las autoridades ?
Tendremos una reunión con el viceministro de la Producción, Antonio Castillo, y confiamos en que tendremos acogida, pues estamos ofreciendo la posibilidad de desarrollar la industria joyera y eso beneficia al Perú.
¿Ha realizado proyectos similares en otros países?
Así es. Tengo empresas en Estados Unidos, Tailandia, Rusia, Japón y Australia, y los resultados han sido muy buenos. Sin embargo, estoy convencido de que serán mucho mejores en este país. Incluso mejores que en la India, pues a pesar de que el costo de la mano de obra es similar, el mercado es virgen y el Perú es un gran productor de oro.
El Perú es el segundo productor de plata y el cuarto de oro en el mundo. Sin embargo, casi el 100% de esta producción se va en lingotes al exterior. Y es que la industria de la joyería peruana, además de carecer de la tecnología necesaria para producir joyas de calidad internacional, adolece de una legislación adecuada que permita a las medianas empresas comprar el oro y la plata que extraen las mineras. ¿La razón? El sistema SWAP, creado por el Gobierno para adquirir oro y plata a las mineras, tiene una valla muy alta que solo pueden saltar cinco empresas, obligando a las pequeñas y medianas a comprar la materia prima en los lavaderos de oro o en minas pequeñas. ¿El resultado? Joyas con una calidad que difícilmente pasarían los controles de calidad internacionales.
En medio de su pesar por la situación, y luego de mucho buscar, hace aproximadamente un año, Marco Puicán, gerente general de Platinium Trading, empresa mediana del sector joyero, contactó a Rajeev Sheth, un próspero empresario indio dueño de Tara Jewels Group, la empresa líder en la India en lo que a producción y exportación de joyas se refiere, y acordaron formar un 'join venture' para desarrollar la industria joyera en el Perú. Esta semana, Sheth estuvo en Lima y aqui su entrevista:
La industria joyera peruana es muy incipiente, situación muy parecida a la de la India hace 20 años.
Gracias a un trabajo conjunto entre el Gobierno indio y las empresas privadas. Hace 20 años solo 23 personas podían comprar oro, transformarlo en joyas y venderlo en la India. ¡La India es el mayor consumidor de oro en el mundo y aun así solo había 23 personas que lo podían vender! Así que en 1989 me acerqué al Gobierno y les pregunté si querían que la industria del oro creciera. Les dije:"Tienen que permitir que todos puedan producir y vender joyas en la India". Para ello se tenían que eliminar los impuestos para que los empresarios pudieran importar la maquinaria necesaria para ese fin, los cuales oscilaban entre 60% y 80%. Asimismo, se debían eliminar los impuestos de importación de joyería. El Gobierno hizo todo esto y así la India pudo aumentar su exportación de cero a US$2.800 millones anuales.
¿Cómo nace el interés de venir al Perú?
Marco Puicán me explicó la situación del mercado peruano, que es muy similar a la de la India de hace veinte años, y decidí apostar por el Perú, que es un mercado prácticamente virgen en lo que a joyería se refiere.
¿Conoce los problemas que aquejan a las pequeñas y medianas empresas en el Perú?
Estoy al tanto. Ustedes han firmado un tratado de libre comercio (TLC) con Tailandia y viene otro con Estados Unidos. Si la industria local no crece y se fortalece, morirá indefectiblemente, pues el Perú solo importaría joyas. Por eso tienen que desarrollar su industria joyera, y nosotros estamos dispuestos a contribuir a ello.
¿Cómo piensan hacerlo?
Se lo voy a explicar con un ejemplo. Hace 20 años para la India existían solo dos importadoras de automóviles. El carro más barato en el mercado costaba unos US$ 10.000. La automotriz japonesa Suzuki se acercó al Gobierno indio y le dijo que podía abastecer a la población con autos de US$ 2.000. Crearon un 'join venture' con el Gobierno indio por un período de cinco años. En el primer año exportarían los carros desde el Japón hacia la India, pero durante los años siguientes llevarían toda la tecnología en cuestión de producción a la India y al final de ese tiempo todos los autos se producirían en mi país, y así fue. Eso es lo que queremos hacer aquí. Nuestra propuesta será similar y esperamos que el Gobierno la acepte. Traeremos tecnología para desarrollar la industria joyera en el Perú y al cabo de cinco años convertiremos a este país en exportador de joyas de primerísima calidad para la región y la India.
Eso implica construir una planta aquí.
Así es. Gracias a la asociación con Platinuim Trading, implementaremos una planta en Lima, la cual empezará a producir en enero del 2006. Esta demandará una inversión de US$ 250.000 en un inicio y dará trabajo a 15 personas. Traeremos diez joyeros indios para que capaciten al personal peruano. La idea es que el 80% de la producción se realice en el Perú y el otro 20% en la India. Al cabo de cinco años invertiremos en total unos US$12 millones y todo se producirá aquí, dando de esta manera trabajo a unas 300 personas.
¿Ya han presentado su propuesta a las autoridades ?
Tendremos una reunión con el viceministro de la Producción, Antonio Castillo, y confiamos en que tendremos acogida, pues estamos ofreciendo la posibilidad de desarrollar la industria joyera y eso beneficia al Perú.
¿Ha realizado proyectos similares en otros países?
Así es. Tengo empresas en Estados Unidos, Tailandia, Rusia, Japón y Australia, y los resultados han sido muy buenos. Sin embargo, estoy convencido de que serán mucho mejores en este país. Incluso mejores que en la India, pues a pesar de que el costo de la mano de obra es similar, el mercado es virgen y el Perú es un gran productor de oro.









