Parece que fue ayer cuando los llamados gurúes de la nueva economía pronosticaban que todas nuestras actividades se iban a realizar por Internet. Esto motivó el famoso 'boom' de las empresas punto com, donde podíamos encontrar desde portales verticales B2B hasta sitios corporativos o promocionales. El final ya lo conocemos: la burbuja económica que generaron estas empresas llevó a la amargura a más de un inversionista. Pero, a pesar de esta catástrofe, la conexión a Internet ha ido creciendo y ahora se cuentan por millones las personas conectadas a la red. La gran pregunta es ¿y ahora qué?
Lo cierto es que Internet ha revolucionado nuestra forma de trabajar, negociar y relacionarnos, y a una velocidad de vértigo. Es que son muchas las experiencias que se están adquiriendo con su uso, tanto para pequeños empresarios (que ahora pueden internacionalizar su oferta), estudiantes (que acceden a mayor información) e inversionistas (que pueden adquirir fondos) como para amas de casa (que pueden pagar recibos de teléfono y electricidad).
En términos de márketing, sigue siendo el canal de comunicación que permite una mayor personalización en el contacto con el consumidor, de relacionarse con él, de seducirlo y, por qué no, de invitarlo a la transacción. Y es en este punto, la transacción, donde se ha avanzado muy poco . Me decía un gran amigo, es como el cariño verdadero: ni se compra , ni se vende.
Según Apoyo, las personas de entre 18 y 40 años no realizan transacciones en la red porque la consideran insegura. Y los que han realizado compras son mayores de 40 años, preferentemente, en sitios extranjeros, comprando libros, CD, ropa y viajes. Y el medio de pago por excelencia es la tarjeta de crédito, con montos que oscilan entre US$ 60 y US$ 100.
Pero para compensar esto, no deberíamos olvidar lo que ocurre con las nuevas generaciones de consumidores: sus vidas están cada vez más entregadas a la red. Aun así, todavía hay empresas que dudan sobre si deberían desarrollar más este medio. Lo importante es prepararse para el futuro, invirtiendo. No olvidemos que la oportunidad es la clave del éxito.
Lo cierto es que Internet ha revolucionado nuestra forma de trabajar, negociar y relacionarnos, y a una velocidad de vértigo. Es que son muchas las experiencias que se están adquiriendo con su uso, tanto para pequeños empresarios (que ahora pueden internacionalizar su oferta), estudiantes (que acceden a mayor información) e inversionistas (que pueden adquirir fondos) como para amas de casa (que pueden pagar recibos de teléfono y electricidad).
En términos de márketing, sigue siendo el canal de comunicación que permite una mayor personalización en el contacto con el consumidor, de relacionarse con él, de seducirlo y, por qué no, de invitarlo a la transacción. Y es en este punto, la transacción, donde se ha avanzado muy poco . Me decía un gran amigo, es como el cariño verdadero: ni se compra , ni se vende.
Según Apoyo, las personas de entre 18 y 40 años no realizan transacciones en la red porque la consideran insegura. Y los que han realizado compras son mayores de 40 años, preferentemente, en sitios extranjeros, comprando libros, CD, ropa y viajes. Y el medio de pago por excelencia es la tarjeta de crédito, con montos que oscilan entre US$ 60 y US$ 100.
Pero para compensar esto, no deberíamos olvidar lo que ocurre con las nuevas generaciones de consumidores: sus vidas están cada vez más entregadas a la red. Aun así, todavía hay empresas que dudan sobre si deberían desarrollar más este medio. Lo importante es prepararse para el futuro, invirtiendo. No olvidemos que la oportunidad es la clave del éxito.









