"La gran dispersión de las micro-empresas en diversas actividades económicas y, sobre todo, la poca información que existe originan que los bancos tengan que realizar un trabajo casi de investigación al buscar los datos necesarios para evaluar a los posibles sujetos de crédito de estos sectores", sostuvo César López-Dóriga Teus, vicepresidente ejecutivo de la central de riesgo Certicom.
Indicó que, según un análisis efectuado por Certicom, los costos operativos constituyen un componente importante en la determinación de la tasa e interés del crédito a la microempresa, representando cerca de la mitad de esta. Mientras que el sector corporativo, que tiene una tasa notablemente menor, el principal componente es la utilidad de la institución bancaria.
"Si no existe la información suficiente, las instituciones deben prever la posibilidad de que se produzca un incumplimiento de pago aumentando la tasa de interés", dijo.
Mayor información
López-Dóriga destacó que todo aquello que se pueda hacer para conseguir que el sistema financiero obtenga información en forma más fácil, más detallada y menos costosa, permitirá que se reduzca la tasa de interés del crédito a la microempresa.
Indicó, por ejemplo, que se podría promover un frente de trabajo formado por las centrales de riesgo, las cámaras de comercio, la Asociación de Bancos (Asbanc), el Ministerio de la Producción y todos aquellos que tengan algo que aportar. "Las centrales de riesgo tienen un rol importante porque son la fuente de consulta de los bancos, entonces debe buscarse la forma de que cuenten con mayor información y, sobre todo, que los políticos entiendan que son elementos para expandir el crédito, no una lista negra", remarcó. Señaló que son múltiples las trabas para acceder a información, por ejemplo, está el alto costo que representa el cruce de información con el Reniec o para acceder a datos en Cofopri.
También recordó que el Congreso aprobó una ley para que las empresas de servicio público esperen seis incumplimientos de pago continuos para informar a las centrales, lo que es ilógico porque al segundo mes se corta el servicio, y las personas tienen que pagar sí o sí. "Estos son aspectos que desincentivan, entorpecen y hacen más costosa la obtención de información del sector de la microempresa, pese a ser la actividad más importante del país", agregó.
Indicó que, según un análisis efectuado por Certicom, los costos operativos constituyen un componente importante en la determinación de la tasa e interés del crédito a la microempresa, representando cerca de la mitad de esta. Mientras que el sector corporativo, que tiene una tasa notablemente menor, el principal componente es la utilidad de la institución bancaria.
"Si no existe la información suficiente, las instituciones deben prever la posibilidad de que se produzca un incumplimiento de pago aumentando la tasa de interés", dijo.
Mayor información
López-Dóriga destacó que todo aquello que se pueda hacer para conseguir que el sistema financiero obtenga información en forma más fácil, más detallada y menos costosa, permitirá que se reduzca la tasa de interés del crédito a la microempresa.
Indicó, por ejemplo, que se podría promover un frente de trabajo formado por las centrales de riesgo, las cámaras de comercio, la Asociación de Bancos (Asbanc), el Ministerio de la Producción y todos aquellos que tengan algo que aportar. "Las centrales de riesgo tienen un rol importante porque son la fuente de consulta de los bancos, entonces debe buscarse la forma de que cuenten con mayor información y, sobre todo, que los políticos entiendan que son elementos para expandir el crédito, no una lista negra", remarcó. Señaló que son múltiples las trabas para acceder a información, por ejemplo, está el alto costo que representa el cruce de información con el Reniec o para acceder a datos en Cofopri.
También recordó que el Congreso aprobó una ley para que las empresas de servicio público esperen seis incumplimientos de pago continuos para informar a las centrales, lo que es ilógico porque al segundo mes se corta el servicio, y las personas tienen que pagar sí o sí. "Estos son aspectos que desincentivan, entorpecen y hacen más costosa la obtención de información del sector de la microempresa, pese a ser la actividad más importante del país", agregó.









